El más mínimo contacto (que otros hayan tenido) contigo lo envidio, lo odio. Quisiera que nadie más hubiera siquiera sentido tus suaves labios,
olido tu deliciosa fragancia
y visto esos ojos mágicos que posees, que ven dentro de las personas.


Simón, otro blog más de estos...
El más mínimo contacto (que otros hayan tenido) contigo lo envidio, lo odio. Quisiera que nadie más hubiera siquiera sentido tus suaves labios,
olido tu deliciosa fragancia
y visto esos ojos mágicos que posees, que ven dentro de las personas.


No comments yet
Feed de los comentarios de este artículo