
Crecemos, a veces nos damos cuenta y otras veces no, el viento mece las ramas y sus hojas, los árboles parecen los de siempre, pero la distancia que hemos recorrido para estar en un sitio una y otra vez está llena de aromas, sí del olor característico del recuerdo.
El pasado transcurre y aunque nos gustaría volver a vivirlo en algunas ocasiones, lo irrecuperable de él es inherente a su existencia, por más intentos que hagamos sólo la memoria es capaz de ir En busca del tiempo perdido, como mejor lo expresara Proust, ejercitando los recuerdos a través de la escritura.
Darse cuenta de que algunas personas a quienes se estima deciden sacarte de su vida, resulta devastador por un momento, no porque jamás haya hecho lo mismo, siempre fui un fantasma y como tal estoy acostumbrada a desaparecer a veces sin decir adiós. El pesar radica en asimilar el definitivo adiós, no por la muerte que lo absorbe todo, sino por la vida que nos deja espacios para seguir en pie, incluso después de haberse caído.

Is it any wonder that I feel betrayed?
Es curioso, ver que a veces hablar con la gente no soluciona nada, nunca he confiado por completo en las palabras, porque a veces las usamos para mentir, para evadir, para disfrazar la pureza rauda del pensamiento y para disimular su filo.
Creí que exponer un problema a fin de solucionarlo, y ser amigas como antes sería un acto razonado, una acción para seguir adelante; lamentablemente creo que mis palabras no fueron lo suficientemente profundas, no por hacer un drama y cortar los lazos como siempre me ha gustado, sino con el afán de preservar esos sentimientos de amistad.
Realmente me pone triste, pensar que no son suficientes mis sentimientos a través de las palabras, me da pena no poder expresar con los vocablos todas las tormentas que tiene el corazón, por más cursi que se vea este texto.
La palabra consideración es tediosa, pero a veces quisiéramos que todos la comprendieran y la tuvieran en su vocabulario.
Ahora mismo, me doy cuenta que de nada valió todo, y sí, me decepciona que seamos todos tan frágiles, que estemos tan dispuestos a soslayar la mirada de la presencia del otro, así tan descaradamente, sólo para no verlo sufrir, porque poco o nada nos importa lo que le pase a los otros, menos cuando somos felices.
Creo que Susana podría haberme confortado, sobre todo al conocer los acontecimientos; pero tal vez no le importaba nada de eso, porque mientras estás feliz con lo que te pasa a ti, poco interesan aquellos que se hallan alrededor tuyo, quisiera mostrarle algo, pero también me duele tanto que no sé qué hacer, soy mala fingidora, realmente no me gustaría verla, pero sé que eso se tomaría a mal como yo lo tomé con luz, y expresarle lo que me pasa puede resultar tarea fútil.
Evito ser presa de mis sentimientos, se me ha criticado tanto mi agresividad, mi frialdad, mi locura, jajaja, hasta mi histeria, si es que tengo algo de eso, se me acusa de problemática, de mala influencia, de desinteresada.

Pero me da gusto saber que Natalia me reconoce como apática, como aburrida, como todas esas cosas que todos los que han intentado conocerme, bien saben de mí, y bueno lo único para decir aquí es que para crecer duelen los huesos, algunos se dan cuenta de ello, algunos otros no. Me da gusto haber encontrado de nuevo a muchas personas a Naty, Carmen, Emilio, Vero y Yuny quien nunca se fue de mí, no importa que no seamos nunca los amigos que antes fuimos, pero me da gran alegría algo de tristeza simultánea (como cuando veo deportistas ganar o perder, jajaja) confiar en el valor mutuo, que se redescubre al paso del tiempo, y que termina por volver realmente valioso a lo largo de la vida.
Debe ser que siempre fui como Candy una llorona sin remedio, jaja, y gozo sin querer de una saludable hipersensibilidad que se refugia en una razón dura que intenta ser práctica, que se esconde por miedo a ser atacada, a ser señalada o desdeñada.
Y entre el pasado y el presente están quienes respaldan sus palabras con los hechos, está Víctor Hugo, Faby, y Yuny jeje, cómo la he mencionado. Ellos que sustentan su afecto en el devenir diario, casi histórico jaja, y que poco a poco trasladan el cariño a las palabras.

Sé que muchas otras personas me quieren, a pesar de nuestras diferencias, o de quienes dejan de ser nuestro amigos como Shelly, o quienes toleran a pesar de su común desagrado por la gente parlanchina como Flor, o gente a la que de veras quisiera ver como siempre aunque no seamos totalmente afines, pero que recordamos con gran cariño como Marlene, o de quienes atesoras la conexión que existe entre ambas como Yaneth.
Hay amigos a los que siempre vas a extrañar, y que siempre te van a doler; pero a a veces no basta con buscarlos, están tan perdidos que todo los intentos de encontrarlos serán fallidos, como Susana, como Anna.
También están los que te valen madre, porque la cagaron y porque no están dispuestos ni a cambiar ni a reconocer su error, ni a nada como Luz, Nelson y Cecy.
Y están los otros que no importa que no los veas, porque cuando los ves el tiempo y el cariño sigue igual, para bien o para mal como Linda, Juan, Nancy, Ivancito, David, Alondra, Hugo, Reneé, Marsella.
Lo mejor de todo esto es lo mucho que me duele, pero todo lo que me permite aprender, porque también soy ambiciosa con el dolor y con los tropiezos, deseo aprender todo lo que pueda desde endurecer el corazón hasta mullir mis sentimientos de nuevo y dar todo lo que pueda a los sobrevivientes con quienes el país de las maravillas aún es posible.
Entre números, mientras se crece y a punto de los 25 sugiero un brindis lleno de love por los incondicionales.
U know who are you for me ♥ ♥ ♥